miércoles, 3 de septiembre de 2025

PARADOJA DE LA CICLOVÍA SOBRE LA TIERRA

Para much@s chilang@s una ciclovía por Calzada de Tlalpan es una más de las estupideces estructurales implementadas por el gobierno a nuestra ciudad. Se puede apostar incluso que hasta algun@s morenistas de hueso colorado, usuari@s de automotores, están en desacuerdo con la decisión mundialista de la administración política de su incuestionable peje-partido en la Ciudad de México de instalar un camino exclusivo para ciclist@s en una vía ya de por sí caótica. Están inconformes porque  la construcción de la ciclovía reduce el número de carriles de la ya sobre transitada Calzada de Tlalpan; una aorta urbana que tiene un recorrido de 18 kilómetros con distintos nombres ( Tlalpan, en nahuatl, significa “sobre la tierra”) desde Insurgentes sur, a la altura de la carretera a Cuernavaca, hasta el meritito Centro Histórico, donde está la bandera mexicana frente a la Catedral y los restos del Huey Teocalli. La molestia principalmente está en que el tiempo de recorrido usado en coche para ir al trabajo, a la escuela, al restaurante, al bar, al centro comercial, al hotel, a la casa, etc. será más largo de lo acostumbrado; lo que significa un cambio a los horarios sedentarios de l@s capitalin@s y por consiguiente, el cambio estructural de sus vidas. Habrá que levantarse más temprano y llegar más tarde a casa. Lo que significa un poquito más de frustración a la bolsa existencial. Porque si hay más o menos contaminación ambiental u otro problema más allá de los intereses personales, al parecer, es lo de menos en estas demandas.
        Este gobierno, tanto como los pasados, está comprometido a hacer cosas por intereses ajenos a sus habitantes y además, hacerlas con las patas; eso que ni qué. Sin embargo la ciclovía  Calzada de Tlalpan es un proyecto idealizado por algunos chilangos ya desde hace mucho tiempo con intenciones de posibilitar el libre tránsito y la seguridad de los ya ciclistas, pero también el fomentar el uso de la bicicleta. La idea no sólo es que la compa de los tacos, o el del esmeril , o el del periódico, o la estudiante, el repartidor de comida, o el ciclero aficionado anduvieran por ahí rodando sin preocuparse de que un camión les pasara de repente por encima; sino que otro tanto de la población se sumara al uso cotidiano de la bicicleta. Y no por una implantación o imposición gubernamental o moral nueva de traslado new age, ¡guácala!, sino por la sobre abundancia de automóviles y su absurdo uso desmedido. LA CICLOVÍA NO ES UN PRIVILEGIO PARA LOS CICLISTAS, ES UNA ALTERNATIVA PARA DISMINUIR TANTO PINCHE COCHE. Y qué mejor que montarla ahí donde el tráfico anida. 
        En la Ciudad de México, sin incluir la zona conurbada, somos aproximadamente 10 millones de habitantes expuestos a aproximadamente a 6 millones de automóviles particulares registrados que, según las estadísticas, un 60% es utilizado, en el cotidiano, por un solo usuario. Quiere decir que la mayoría de los automóviles transportan, en promedio, a una persona. Son ríos de automóviles con espacio desperdiciado. Muy pocos conductores comparten lugares de sus autos para movilizar a otros habitantes de la ciudad. ¿Será que a parte de güevones, somos individualistas? La organización colectiva para ir de un punto a otro es casi nula y esto porque la preferencia por la comodidad de un viaje privado y todo lo que esto conlleva, sobre la posibilidad de tránsito fluido, es metafísicamente inexcusable. Así que no pensamos mover ni un dedo. ¿Por qué hemos de hacer algo, si pagamos nuestros impuestos? (No todos los hacen) Por el contrario, debemos ser complacidos. Lo primero es defender la zona de confort y evitar el menor esfuerzo. A nadie puede culparsele por eso. El trabajo ya de por sí nos mata, el desgaste físico adicional es para el gimnasio y el  intelectual para los chismes y las cuentas bancarias; no para mejorar las cosas. Desde ahí está fuera de nuestro panorama el ponernos de acuerdo entre amigos, vecinos y familiares sin la intervención del gobierno. ¿Por qué no , "hoy paso por ti, mañana tú por mí"?De hacerlo el tráfico se reduciría considerablemente, pero primero tendríamos que organizarnos y ¡eso sí qué no! Para eso está el gobierno, para cambiar las cosas. ¿Por qué preocupa ahora el tráfico provocado por la ciclovía si siempre hubo problemas de tráfico en Tlalpan y no hicimos nada? ¿Es papá gobierno quien tiene que venir a cagarla o a solucionarlo? Es claro que el paternalismo priísta no se ha ido.
        El gobierno, el pasado y el actual, se ha encargado de re-configurar la ciudad conforme al crecimiento vehicular y las necesidades de movilidad. Regularmente con una ventaja favorable para los pinches coches. Se crearon ejes viales, el periférico, los segundos pisos, ampliaciones de avenidas, el metro, el metrobus, el tren ligero, el trolebús, el cablebus, etc. Sin embargo, todo esto no ha reducido el problema del tráfico, por el contrario, lo ha aumentado. ¿Ya dije que el gobierno hace las cosas con las patas? Los pinches coches están por todos lados, incluso ha germinado ya la impensable tercera fila frente a las escuelas y un mirador sobre el segundo piso del periférico. A esto le llaman los economistas  "demanda inducida" o los urbanistas " la paradoja de Jevons". El hecho de aumentar el espacio para una movilidad vial más fluida promueve a su vez más el uso de los automóviles, lo que aumenta su venta. La mejoría, el progreso, es para los productores de autos, no para la movilidad. ¿Y no vamos a restringir la venta de autos, ni pensarlo verdad? ¿Qué diría el dios liberalismo? Lo primero lo primero es el capital y su lógica de consumo; por ahí dicen que es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo (“It is easier to imagine the end of the world than to imagine the end of capitalism.”(Jameson).) Crear más espacios para automóviles no fue, ni es, ni será una solución para la movilidad de la ciudad, no es opción, es una ventaja para el consumo. En cambio, crear espacios alternativos de movilidad, como la ciclovía, pueden tras un tiempo disminuir considerablemente el tráfico en la ciudad. No nos queda más que probar. ¿Por qué adelantarnos a resultados que nunca hemos experimentado y en cambio seguir creyendo que creando espacio a los automóviles el tráfico va a disminuir? Quizá al ver que Calzada de Tlalpan está terrible y no fluye, las personas opten por tomar su bicicleta y dejar el uso cotidiano del auto. Para ello será necesario un espacio para transitar en bici, que será la ciclovía.  Esto es muy probable que funcione, o solo que la terquedad lo impida.
       Eso sí, la ciclovía tiene muchos defectos que hasta pueden llegar a afectar la seguridad de los ciclistas. Por ejemplo, las intersecciones con algunas avenidas son muy peligrosas; al no haber semáforos en Calzada De Tlalpan, la incorporación de autos por las perpendiculares arriesga la vida de los usuarios de la ciclovía. La propuesta es instalar la ciclovía en vías alternas, por tramos quizá, u otras medidas alternas para sobre guardar la vida. También, con la ciclovía en el carril derecho, se obstaculiza el servicio de las sexo servidoras que trabajan ahí, quizá ahora habrá que ir al hotel en diablitos; y qué decir de otros negocios que no cuentan con estacionamiento propio. Todo esto tendrá que atenderse de alguna forma y mantenerlo activo; sin embargo la ciclovía, como todo cambio, trae dificultades y el esperar que sea perfecta para llevarla acabo es la victoria del conformismo; además, el oponerse de tajo, es la manifestación del cochecentrísmo, de la imposibilidad de ver el mundo sin el uso de los pinches coches.

viernes, 29 de agosto de 2025

HORROR VACUI

Escribo y escribo y no logro llenar del todo éste gran vacío. Para que me hago tonto... Si todo éste conjunto de palabras, que durante años me ha acompañado, ni siquiera ha empezado a ser parte de su contenido. En realidad no sé porque ese afán de perseguirlo si nada lo compone, no podemos estar en él, ni atraparlo, ni conocerlo del todo. A mi, al menos, el vacío siempre se me escurre de las manos, de la conciencia cada vez que se me ocurre algo y, siempre de los siempres, va adelantito de lo que digo y de lo que hago, nunca atrás. Cuando me detengo a pensar en lo que podría continuar, el vacío me espera , me mira y me hipnotiza con el infinito espacio que ofrece la posibilidad de escribir o hacer lo que sea en él. Pero, en el caso de la escritura, cuando por fin hay algo que decir y las palabras comienzan a salir para alcanzarlo, el vacío, sin piedad, esquiva lo que digo y al hacerse a un lado provoca el tropiezo de mi pensamiento, haciéndolo caer y convirtiéndolo en escritura fría en constante movimiento. Ahora, en este momento, todo esto está sucediendo. Escribo y escribo y no logró llenar del todo el vacío. Sin embargo ahora entiendo el porque de perseguirlo y querer llenarlo: No tiene caso preocuparse de lo que no está en el vacío, si tienes la posibilidad de crear en este, todo el infinito. (Publicado originalmente el 12/12/12)

martes, 22 de julio de 2025

La aparición de Frida Sofía

Publicada originalmente: 22/9/17 20:59
Por muy buenas razones en México estamos acostumbrados a desconfiar de los medios de comunicación, de las fuerzas armadas y de cualquier autoridad relacionada con el gobierno mexicano. Pero sin querer de mi parte defender a Televisa ni a la Marina me pregunto: ¿por qué no ha de ser Frida Sofía un fantasma? O ¿simplemente una confusión? ¿Por qué ha de ser un recurso mediático de Televisa y no otra posibilidad? 
Es curioso como en un país lleno de personas crédulas, superticiosas y creyentes en poderes superiores; en una situación como fue el de la supuesta niña sobreviviente del Colegio Enrique Rébsamen se excluye la posibilidad de que fuese un fantasma quién le habló a los rescatistas para, en cambio, afirmar contundentemente que fue Televisa quién montó el “chou”. Los que no tenemos la habilidad de percibir sensiblemente  fantasmas nos cuesta creer en ellos y entiendo que se dude de la presencia fantasmagórica de una niña bajo los escombros; pero todas aquellas personas que están seguras de la existencia de poderes superiores y de la vida después de la muerte; me parece, si no me estoy perdiendo de algo, que no deberían descartar la posibilidad de un fantasma. No se olviden que este sismo del martes cayó en 19 septiembre, igual que en el 85 y que dos derrumbes en la ciudad están relacionados con el nombre de Enrique Rébsamen. ¿casualidad natural o algún poder superior controla el mundo o es también un espectáculo montado por Televisa? ¿Qué pasa?Cada quién lo expondrá a su modo, pero si yo fuera creyente de este tipo me costaría trabajo desprenderme de la posibilidad de que Frida Sofía pueda ser un fantasma antes de cualquier otra afirmación. 
Ahora los otros puntos que me intrigan es que suponiendo que Frida Sofía no fue un fantasma de aquellos de ultratumba ¿por qué también se descarta la posibilidad de que el rescatista – si no mal recuerdo-“Jorge” haya escuchado a una niña sobreviviente llamada Frida Sofía y materialmente no hubiera estado ella ahí? y por otro lado ¿por qué ahora si le creemos a un sub-secretario de marina diciendo que ellos, los de la marina, nunca dijeron nada sobre la niña? ¿ya se nos olvidó como las fuerzas armadas nos han mentido y nos confunden en la desgracia? ¿y los 43 estudiantes desaparecidos? ¿Cuando les creemos y cuando no a estas personas que dicen protejernos? También ¿por qué excluir la posibilidad de una confusión por la divulgación de varias fuentes informativas en este caso? En el caso del rescatista “Jorge” su estado de cansancio, de angustia, de estrés cambia su forma de percibir. Como en toda situación que se encuentra un ser humano, la percepción se relaciona con lo que acontece y estas dos se afectan mutuamente. Y quién no lo crea qué lo compruebe. Ahí tenemos como se siente México después del sismo del martes pasado. ¿No es distinta la percepción?
Existe la posibilidad de que “Jorge” realmente haya escuchado, no alucinó, lo que le cuenta a Televisa. ¿Por qué hemos de suponer que todo lo que él percibió ahí en el Colegio Enrique Rébsamen ha de ser materialmente y objetivamente comprobable?  Lo mejor sería platicar con el rescatista, pero ahora me atrevo a decir que es posible que la presión y el deseo de querer encontrar con vida a alguien- el deseo de todos- y la situación con sus infinitas características provocaran la epifanía de Frida Sofía.  “Jorge” se dispuso a escuchar bajo los escombros y encontró a Frida Sofía. Una voz que muchos necesitabamos. Tanto, que hasta el almirante en turno, a cargo del rescate le creyó -este último lo dijo en cadena nacional-. Y no sólo eso, todo el país también lo creyó; por la necesidad de tener materializada nuestra esperanza, aunque no hubiera comprobación alguna de esa materia. Se dice que bajo los escombros hay muchos sonidos y es difícil distinguir que es qué. La vida está en juego y la alta-tecnología por más de “primer mundo”, afín a la gran ciencia y racionalidad humana que sea no puede hacer nada ante la destrucción y la muerte. El rescatista se interna, oye a Frida Sofía entre un mundo sonoro angustioso y no se preocupa por si los padres de la niña la esperan afuera o por sí debe comprobar la existencia de la niña ante el público antes de exponer a otros su experiencia cuando existen tres losas encima de la niña. Él escucha a la niña y desea salvarla, sólo eso. Pregona su emoción y su descubrimiento a quienes le rodean; nadie de quienes lo acompañan lo cuestionan y todos le creen; y así una reacción en cadena se desata atrapando a todo interesado en el caso,  a todo aquél que le da un sentido. De esta manera, Frida Sofía es parte de todos los que sufrimos el sismo, no de “Jorge” ni de Televisa, sino de todos, pues en el juego de vida-muerte en el que estamos inmersos ahora, donde la muerte es inminente y no nos queda más que confiar en lo que se presenta. Ahora bien, si en un futuro quiere evitarse este tipo de casos, entonces dejemos de confiar y vayamos a comprobar por nosotros mismos lo imposible. 
Sobre la información, no queda más que decir que es un caos en este tipo de situaciones. Todo mundo crea versiones, no sólo “Jorge”, ni la marina, ni los medios. Al decir “todo el mundo”, es todo el mundo. Desde los padres de los niños atrapados hasta el brigadista jalando escombros. La inesperada desgracia nos descarrila de nuestra vida cotidiana y controlada para arrojarnos hacia el vacío dejándonos sin ningún soporte para vivir. Inmediatamente forjamos arneses para sentirnos seguros ante la desgracia. Ya sea particulares o colectivos; pero no podemos andar ahí sin algo a que sujetarnos. Cada quién crea su postura y percibe desde donde se encuentra;  por supuesto que defenderá ante las otras posturas el lugar que ha logrado ganar; pues otro descarrilamiento sería fatal. Esto añadiéndole el desorden y la falta de organización producida por la cantidad excesiva de personas. El punto es que se cree ciegamente, con intensiones objetivas,  en que Televisa utilizó la situación de Frida Sofía para sus intereses sin abrir mayores posibilidades del caso, lo que me lleva a sentir y pensar que en efecto aunque nos negamos con todas nuestras fuerzas, todos somos ese pueblo crédulo, supersticioso y creyente del que hablé al principio. La diferencia es que no percibimos los mismos fantasmas. Unos perciben fantasmas de ultratumba, otros fantasmas existenciales y otros políticos y mediáticos. El problema está en que siempre habrá quien crea que no es creyente y por lo tanto sea el poseedor de la verdad y prefiera ignorar, por miedo a lo desconocido, los fantasmas del otro. 
De ser Frida Sofía una trampa de Televisa, mi ignorancia se queda con unas preguntas que desea que sea contestadas por alguno de ustedes. ¿Cómo es qué un “reiting” alto puede beneficiar a una transmisión televisiva sin comerciales y ninguna forma de publicidad? Mientras se transmitía la búsqueda de Frida Sofía – yo vi de 9pm a 2am – nunca apareció en pantalla publicidad directa alguna, pero puedo equivocarme. Desde mi perspectiva no veo de que manera pueda Televisa ganar mucho con la transmisión en vivo sin comerciales. Tengo entendido que las ganancias vienen principalmente de las empresas que se anuncian en su señal. Tal vez las ganancias serían otras, no económicas, o vendrían después en los noticieros que informaran sobre la búsqueda de Frida Sofía acompañados de espacios publicitarios. Sí, Televisa, como todos los medios, buscaba ganar credibilidad y adeptos para su cobertura y luego ganar dinero; pero de eso se trata la empresa; ¿pero buscaba alguna otra cosa malévola? Por favor, si alguien sabe, ayúdeme. Es posible que lo anterior se considere sin importancia y está bien; sin embargo creo que es necesario aclarar algunas cosas que van más allá de una posible farsa. ¿Para qué? Para poder vivir gustosamente entre fantasmas. 

jueves, 22 de mayo de 2025

El mito de la democracia


¿la democracia es efectiva en sí misma?
¿una elección democrática garantiza buenos resultados?
 
Este video fue realizado y publicado para YouTube poco después de las elecciones en México en 2024 con la intención de pensar la democracia. Ahora su función es la misma pero bajo el ambiente provocado por la cercanía de las elecciones del poder judicial 2025.
 

 

martes, 20 de mayo de 2025

Caminata

 Si seguimos de frente 

                   podemos encontrarnos siempre con la entrada al pinlodocto 

                                                      que es un tipo de fantor 

    donde 

                      los individuos deliunos esperan a

                                                               sus personas amadas. 

                                                                    Es como un alamínepe de gas glipó 

                                             con  

                 equilibrio 

                                                                              constante en sus fuerzas centrales. 

                                                                    Es 

                             importante tener en cuenta que ninguna silemina 

                          puede ni comerse ni extraerse mientras el pinlodocto 

                                                            esté dando vueltas sobre su propio eje. 

 

Esto porque los relojes 

invierten su movimiento bajo la condición                        de encontrar   

                                                   atajos hacia el futuro y  

                                                absolutamente nadie,         

 

                        incluso con la osadía de una tormenta,  

                                                                                                puede cruzar el bataqué sin primero cantar  

el lado catártico de las 

 

                                                                                                         insignias.